El dice algo con lo que nos sentimos identificados: debemos ser personas que sepan aprender a vivir de forma modesta, y sin la necesidad de tantos lujos. Y creo que esto puede ser tan correcto como incorrecto y a continuación explicaré por qué.
Yo pienso que las personas siempre tenemos la necesidad de mejorar en todos los aspectos de nuestra vida, y de hecho lo hemos estado haciéndo a lo largo de nuestra historia como especie: mejorar nuestra vivienda, nuestra comida, nuestra calidad de vida y sobre todo, nuestra supervivencia.
Esto, en realidad no tiene nada de malo, de hecho es todo lo contrario, pues gracias a este deseo de la humanidad, han existido grandes cambios que nos benefician a todos, grandes avances en la medicina, en la ciencia, en las artes. Pero también, ha sido motivo de luchas, guerras, conquistas y explotación.
Pienso en que el problema no es buscar una mejor calidad de vida, siempre y cuando sea producto de beneficiar a los demás. Verás:
Imagina que eres un científico, y acabas de descubrir con pasión esfuerzo una cura contra el cáncer. Esto definitivamente te traería muchos beneficios económicos, y estás en tu derecho de venderla como tu quieras. Esto me parece correcto, pues pese a las críticas que te pueda generar el no querer regalar tu patente ya habrás creado cuando menos ya existiría una alternativa, la cual en un futuro no muy lejano será de libre acceso para todos, en el caso de que desees patentarla.
Pero por el otro lado, imagina que eres un político, y tu pueblo te eligió para que tomes decisiones importantes y decides robar parte de ese dinero para mejorar tu calidad de vida. Esto en definitiva es incorrecto, porque aparte de que no lo necesitas, no lo ganaste y además, estás afectando a los demás.
Lo que describe Mújica no se debe interpretar como el hecho de que todos seamos pobres, bajo nuestro propio concepto de pobreza. Sino más bien, saber lo que nos hace felices y lo que pensamos que nos hace felicesd. Si tu vida y tus circunstancias no te lo exigen, puedes vivir correctamente con lo que tienes, y con lo que haces. Pero si tu vida te da las oportunidades de poder generar grandes beneficios económicos, como producto derivado de satisfacer las necesidades de los demás, no tiene nada de malo.
En muchos casos en la vida común de las personas, no es necesario adquirir ciertos lujos: camionetas si no las utilizas, casas grandes si no las habitas, ropa y accesorios con precios desorbitados e injustificados por la explotación laboral. Sí debes compra una casa inmensa si planeas utilizarla como un albergue para perros o una escuela de artes, sí compra una camioneta si necesitas transportar materiales periódicamente, sí compra ropa cara cuando haya sido bordada a mano por un artesano al que le darás una mejor calidad de vida, y si tu economía te lo permite.
En muchos otros casos, puedes darte regalos tu misma: puedes pasar un momento feliz con tu mascota, puedes estar con tu familia, puedes aprender a tocar una canción nueva que te guste, o bien, puedes hacer algo que nos beneficie a todos como sociedad. Pero recuerda siempre que, la felicidad es relativa, y no depende de las cosas, y ser austeros pero ojo, tampoco hay que malinterpretarla como la pobreza extrema, pues nuestras vidas nos han enseñado lo que eso significa y no queremos llegar a ello.